Categoría: Testimonio

Levántate y deja que Cristo te transforme

Cuando el trabajo es desagradable, pesado o servil, ahí se prueba nuestro carácter. Cristo mismo lavó los pies de sus discípulos y nos mostró que la verdadera obediencia comienza cuando nos levantamos y actuamos. Si damos el primer paso, Él transformará lo tedioso en algo que resplandezca con su luz.

¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?

Ninguno de nosotros vive para sí mismo. En Cristo estamos unidos, y cuando uno se debilita espiritualmente, otros sufren también. Nuestra vida no nos pertenece: hemos sido dejados en la tierra para servir al Señor Jesucristo. Ser “testigos” significa gastar nuestras fuerzas, nuestro corazón y nuestra mente por Él. Servir a Cristo es nuestra manera de agradecer su maravillosa salvación.

La disciplina de atender a su voz

A veces Cristo permite que atravesemos tinieblas no para abandonarnos, sino para enseñarnos a escuchar su voz. En la oscuridad no es tiempo de hablar ni de buscar explicaciones humanas, sino de guardar silencio, obedecer y prestar atención. Cuando aprendemos a oír a Cristo en lo secreto, Él nos lleva luego a proclamar en la luz lo que primero nos habló al corazón.

¿Andas de blanco?

Debe haber un funeral blanco, una muerte que tiene tan sólo una resurrección: resucitar a la vida de Jesucristo.
Nada puede derrotar una vida así, pues está en unidad con Dios con el único propósito de ser su testigo

¿Por qué no te puedo seguir ahora?

Cuando Dios permite un tiempo de espera, no lo llenes con actividades ni decisiones apresuradas. Espera en Cristo, porque correr antes de su dirección sólo revela que aún confiamos más en nuestra fuerza natural que en su obra en nosotros. Seguir verdaderamente a Jesús requiere conocernos a la luz de su verdad y someternos a su tiempo.

¡Una muerte silenciosa!

Pensé que estaba bien. Hago ejercicio, no tengo sobrepeso, pero me salió colesterol alto. Me dijeron que es «la muerte silenciosa».
Y pensé: ¿cuántos viven así, pero espiritualmente?
Bien por fuera, pero muertos por dentro. Sin darse cuenta, alejados de Dios, sin vida eterna.

¡SIGUE BRILLANDO!

No todos los que te miran, te admiran. Muchos esperan verte caer. Pero Jesús ya lo dijo: “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen…” (Mt. 5:11).
No te apagues. Persevera, brilla y sigue construyendo. La crítica no frena al que tiene su mirada en Cristo.

Serie de Santiago 2:2-4

Santiago 2:1-4 nos confronta con la parcialidad que a veces mostramos hacia los demás, incluso dentro de la iglesia. El pasaje nos recuerda que la verdadera fe en Jesucristo no debe estar acompañada de discriminación ni favoritismo. Todos somos iguales ante Dios, y nuestra actitud hacia los demás debe reflejar esa igualdad, evitando juicios basados en apariencias, estatus social o afinidad personal. ¡Que nuestra fe sea coherente y sin distinciones!

El poder eterno del mensaje de Jesús

El poder eterno del mensaje de Jesús

Esta porción de la predicación nos habla sobre cómo el mensaje sencillo de Jesús, sigue teniendo un impacto poderoso y transformador en el mundo hasta el día de hoy. Su mensaje tiene vida y poder, salvando vidas, restaurando corazones y liberando almas. A pesar del paso del tiempo, las palabras de Jesús permanecen eternas e inquebrantables.