
Descansar en el control soberano de Dios
Me pongo a mí mismo en el centro y hago que todo sea sobre mí. Pero no tengo el derecho, el poder ni la necesidad de control, porque Tú tienes toda situación, todo lugar y toda persona bajo Tu sabio control. Tú gobiernas sobre todas las cosas para mi beneficio y para Tu gloria. Así que, una vez más, me llamas a entregarte el control y descansar en Tu cuidado soberano.








