La Iglesia Evangélica Bautista de Albacete forma parte de la Unión Evangélica Bautista de España (UEBE), una fraternidad de iglesias que caminan juntas en la fe, la misión y la obediencia al Evangelio. Esta unión no es meramente administrativa: nace de nuestra convicción compartida de que Jesucristo es la cabeza de Su Iglesia, y de que cada congregación local tiene el llamado de vivir y anunciar el mensaje de salvación que Dios ha revelado en Su Palabra.
Como iglesia bautista dentro de la UEBE, nos identificamos con un conjunto de convicciones que no son nuevas, sino que nacen del testimonio de la Escritura y han sido sostenidas por iglesias fieles a lo largo del tiempo. Estos principios expresan cómo entendemos la vida cristiana, la misión que Dios nos ha confiado y la manera en que la Iglesia debe vivir bajo la autoridad del Señor.
Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios, suficiente y autoritativa para la fe y para la vida de la Iglesia. Por eso, todo lo que enseñamos, predicamos y practicamos se somete a la Escritura. Como dice el salmista: “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105).
Reforzamos este compromiso: vivir como un pueblo que escucha la voz del Señor y se deja guiar por Su verdad.
Confesamos que la salvación es un regalo de Dios, dado por Su gracia y recibido por la fe en Jesucristo, el Hijo. No nace del esfuerzo humano, sino de la obra perfecta del Señor en Su muerte y resurrección. Así lo afirma la Escritura: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe… no por obras” (Efesios 2:8–9).
Como iglesia, proclamamos que Cristo es el único Salvador y el único fundamento sobre el cual se edifica la Iglesia. Esta esperanza es el centro de nuestra predicación y de nuestra vida como congregación.
Creemos que Jesús es el Señor de Su Iglesia, y que cada congregación local debe buscar Su voluntad de manera directa, humilde y obediente. Esto implica una vida congregacional responsable, donde los hermanos participan, oran, disciernen y deciden bajo la guía del Espíritu Santo.
No dependemos de una autoridad humana externa para nuestra vida espiritual; dependemos del Señor resucitado, que sigue edificando Su pueblo (Mateo 16:18).
Como iglesia, entendemos que el bautismo es el testimonio público de aquellos que han creído en el Señor Jesucristo. Es un acto de obediencia, un símbolo de la unión con Cristo en Su muerte y resurrección, y una expresión de entrada en la familia de la fe (Romanos 6:3–4).
La Cena del Señor es para nosotros un recordatorio constante del sacrificio de Cristo, un acto de comunión con Él y entre nosotros, y una proclamación viva del Evangelio: “cada vez que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga” (1 Corintios 11:26).
Creemos que solo Dios es Señor de la conciencia. Ninguna institución humana puede ocupar el lugar que corresponde a la Palabra de Dios y a la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente. Por eso defendemos la libertad religiosa, tanto para nuestros miembros como para toda persona, y afirmamos que la fe debe ser siempre una respuesta voluntaria al llamado del Señor.
La UEBE comparte con nosotros el convencimiento de que la Iglesia existe para anunciar el evangelio de Jesucristo. Hemos sido enviados por Dios para ser luz en medio del mundo, proclamando que Él reconcilia a los hombres consigo mismo por medio de Su Hijo (2 Corintios 5:19–20).
Como iglesia local, participamos activamente en esta misión a través de la predicación, la enseñanza, el discipulado, la misericordia y el servicio. Entendemos que la Iglesia no es un lugar donde asistir, sino un pueblo redimido por Dios para vivir y extender Su obra.
Aunque cada iglesia bautista es autónoma, creemos en la importancia de caminar unidos con otras congregaciones para cumplir la misión de Dios. La UEBE facilita esta cooperación mediante proyectos misioneros, formación pastoral, apoyo ministerial y trabajo conjunto en España y más allá.
Nuestra iglesia ha sido parte activa de este esfuerzo común. A lo largo de la historia, Dios ha permitido que de nuestra congregación surgieran otras iglesias hermanas en Albacete y otros lugares, demostrando que el Reino de Dios avanza cuando Su pueblo trabaja unido para la gloria de Cristo.
Pertenecer a la denominación bautista es formar parte de una familia de iglesias que buscan honrar al Padre, seguir a Cristo y vivir guiadas por el Espíritu Santo. Estos principios no son meras declaraciones teóricas: son el fundamento de nuestra fe, de nuestra práctica y de nuestra misión como Iglesia Evangélica Bautista de Albacete.
En todo ello afirmamos nuestra identidad: somos una iglesia que desea mantenerse fiel al Evangelio, servir al Señor con gratitud y vivir para que Su nombre sea conocido y amado.