No te desalientes al enfrentar tus problemas. Tienes más que solo fuerza y sabiduría. Tienes la gracia capacitadora de Jesús.
Aquí están algunas de las últimas palabras de Jesús a Sus discípulos antes de sufrir la muerte en la cruz:
“¡Miren que la hora viene, y ya está aquí, en que ustedes serán dispersados, y cada uno se irá a su propia casa y a Mí me dejarán solo. Sin embargo, solo no estoy, porque el Padre está conmigo. Yo les he dicho estas cosas para que en Mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo” (Juan 16:32-33).
Esto es lo que el pasaje te dice:
- En medio de tus problemas no tienes que actuar como si todo estuviera bien cuando realmente no lo está.
Este pasaje, al igual que muchos otros, nos invita a ser honestos. No somos llamados a pretender. No somos obligados a actuar como si todo estuviera bien cuando realmente no lo está. La fe bíblica nunca nos pide negar la cruel realidad de nuestra vida en este mundo caído. Dios le da la bienvenida a nuestros lamentos y nos invita a acercarnos a Él en nuestro dolor. Este pasaje es una advertencia compasiva y honesta sobre los problemas de los que no podemos escapar entre el “ya” y el “todavía no”. - En medio de tus problemas necesitas recordar que lo que estás experimentando es parte del plan de Dios.
Jesús está anunciando a Sus discípulos algo que es desalentador y alentador al mismo tiempo. Les está diciendo que es el plan de Dios, para Su gloria y su bienestar, mantenerlos en un mundo que está terriblemente corrompido y que, por lo tanto, no funciona como Él lo diseñó. Tú y yo nunca deberíamos pensar que los problemas que enfrentamos son un indicativo del fracaso de los planes y las promesas de Dios. No, el sufrimiento presente existe bajo Su gobierno y de acuerdo con Su plan amoroso y sabio. - En medio de tus problemas se te invita a recordar que nunca estás solo.
En este pasaje, Jesús habla personalmente. Aun cuando fue abandonado por todos Sus seguidores, dice que es imposible que Él esté solo debido a que Su Padre está con Él. De la misma manera, como hijos de Dios, tú y yo nunca estamos solos en los momentos de dificultad. Dios, en Su poder, sabiduría y gracia, siempre está con nosotros. Esto significa que en tiempos de dificultad no somos abandonados con recursos limitados. - En medio de tus problemas necesitas saber que tus problemas pueden sobrepasarte, pero no pueden sobreponerse al Salvador, quien te protege y te guarda.
Puedes estar desanimado y obstaculizado en medio de tus problemas, pero tu Señor nunca lo está. Esto significa que los problemas no dominan tu destino, ¡Él lo hace!
Para profundizar y ser alentado:
Mateo 10:16-33
Paul Tripp
