La incomodidad presente no es el destino: es la preparación
Sé que, como yo, tú quisieras que el presente fuera un destino confortable, pero no lo es. Es una incómoda… Seguir leyendo
Sé que, como yo, tú quisieras que el presente fuera un destino confortable, pero no lo es. Es una incómoda… Seguir leyendo
Puedes estar desanimado y sentirte sobrepasado por tus problemas, pero nunca estás solo, ni abandonado con recursos limitados. Jesús, incluso en Su momento más oscuro, supo que el Padre estaba con Él. Y ahora, por la gracia capacitadora de Cristo, tú también puedes enfrentar las aflicciones con la certeza de que Él está contigo. Tus problemas no determinan tu destino. ¡Él lo hace!
Cada vez que deseas hacer y eliges hacer lo correcto ante los ojos de Dios, celebras la gracia que es… Seguir leyendo
Me pongo a mí mismo en el centro y hago que todo sea sobre mí. Pero no tengo el derecho, el poder ni la necesidad de control, porque Tú tienes toda situación, todo lugar y toda persona bajo Tu sabio control. Tú gobiernas sobre todas las cosas para mi beneficio y para Tu gloria. Así que, una vez más, me llamas a entregarte el control y descansar en Tu cuidado soberano.
Tu lugar junto a Dios está seguro, y porque lo está, tu vida está bendecida con toda la clase de seguridad y certeza que podrías desear.
No necesitas vivir con miedo, ansiedad o dudas sobre tu propósito, identidad o futuro.
Cristo ha cubierto tus pecados con su sangre, te ha hecho su morada, y te provee todo lo necesario para vivir con esperanza y valor.