La luz que venció la oscuridad
La historia de la Navidad no trata de luces decorativas, sino de Cristo, la luz verdadera que vino a un mundo de oscuridad. Bajo el peso del pecado, nadie podía traer esperanza, pero Dios envió a Su Hijo. Jesús entró voluntariamente en nuestras tinieblas para que pudiéramos conocer la luz y la vida para siempre