Devocionales

El “después” de la vida de poder

Todas nuestras promesas y determinaciones acaban en una negación, porque no tenemos el poder de cumplirlas.
Cuando llegamos al final de nosotros mismos, Cristo invade nuestra vida por medio del Espíritu Santo, y desde ese momento solo Él dirige nuestro camino.

¿Por qué no te puedo seguir ahora?

Cuando Dios permite un tiempo de espera, no lo llenes con actividades ni decisiones apresuradas. Espera en Cristo, porque correr antes de su dirección sólo revela que aún confiamos más en nuestra fuerza natural que en su obra en nosotros. Seguir verdaderamente a Jesús requiere conocernos a la luz de su verdad y someternos a su tiempo.

Nubes y oscuridad

“Nubes y oscuridad alrededor de él…”Salmo 97:2 Devocional Una persona que no ha nacido de nuevo por el Espíritu de… Seguir leyendo

¡No nos salgamos del tema!

Cuando Pablo afirmó que Cristo sería magnificado en su cuerpo, tanto si vivía como si moría, expresó una decisión firme: dar lo máximo de sí por lo supremo de Cristo. No es un asunto de razonamientos, sino de voluntad rendida. En las crisis, Dios nos llama a decidir sin reservas, para que Cristo sea todo en nosotros.