Devocionales

La disciplina de no decaer

Si solamente lo obedecemos y realizamos la tarea que ha puesto más cerca de nosotros, lo veremos a Él. Una de las más asombrosas revelaciones de Dios surge cuando aprendemos que, por medio de las experiencias diarias de la vida, entendemos la magnífica Deidad de Jesucristo

Derramados por completo para Cristo

¿Estás dispuesto a ser derramado como una ofrenda?
No es un asunto de emociones, sino de la voluntad rendida delante de Dios. Cuando decides ofrecerte por completo, aceptas el fuego que purifica, separa y elimina todo deseo que no esté arraigado en Él.
Cristo no nos llama a la autocompasión, sino a atarnos voluntariamente al altar, confiando en que Dios hará la obra. Después del fuego, las circunstancias ya no tienen el mismo poder sobre el corazón, porque la vida ha sido entregada sin reservas.
Dile a Dios que estás dispuesto a ser derramado como una ofrenda por amor a Cristo, y Él demostrará ser todo lo que siempre has creído que es

Ser derramado por Cristo

Estar dispuesto a ser derramado como una ofrenda significa aceptar que Dios elija dónde y cómo ser usado, incluso no siendo valorado o rechazado. El verdadero servicio a Cristo no busca reconocimiento, sino la alegría de ser derramado por amor a Él.

La apremiante majestad de su poder

La sumisión total al amor de Cristo es el único propósito que producirá fruto en tu vida, y siempre dejará la huella de la santidad y el poder de Dios, sin llamar nunca la atención hacia tu santidad personal.

El rechazo que nos identifica

El verdadero siervo de Jesucristo está dispuesto a ser considerado como “la escoria del mundo”, con tal de que el Evangelio sea proclamado. No busca su reputación, sino que Cristo sea revelado en él.