“Y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.”
Isaías 9:6
Hoy no se celebra solo una fecha, se recuerda una Persona.
Jesús no vino como una idea religiosa, vino como el cumplimiento perfecto de la promesa de Dios. Él es Admirable, porque su gracia me sobrepasa. Es Consejero, porque su Palabra sigue guiando mi vida. Es Dios fuerte, porque venció lo que yo jamás podría vencer. Es Padre eterno, porque en Él tengo identidad y seguridad. Y es Príncipe de paz, porque aun en medio del caos, su paz gobierna mi corazón.
No necesitamos más luces, ni más ruido, ni más distracciones.
Necesitamos volver a mirar a Aquel cuyo nombre sigue siendo esperanza para un mundo cansado.
Que en este día no solo recordemos su nombre, sino que vivamos bajo su señorío. Que Cristo no sea un adorno de temporada, sino el centro de nuestra vida todos los días.
